La Cía Aérea llegó a Buenos Aires a fines de enero dondé realizó funciones de su espectáculo de clown "Usted está aquí" en el que tres divertidos personajes se encontraban en una estación y, mientras esperaban la salida del tren, pasaban por un amplio abanico de emociones y estados de ánimo. La obra fue muy bien recibida por el público local que festejó los innumerables gags que realizaban los tres payasos. Jimena Cavalletti, Luka Soriano y Juantxo Berasategui (los tres integrantes del grupo) también viajaron a El Bolsón donde mostraron su obra y realizaron talleres sobre su trabajo como payasos de hospital.
"Nosotros hacemos intervenciones individualizadas con el objetivo de desdramatizar el ámbito hospitalario" comienza diciendo Luka para explicar el trabajo que realiza el grupo de 27 payasos en 7 hospitales de Valencia, España.
¿Cómo es el trabajo que realizan en el hospital?
Jimena: "Vamos de a dos al hospital de 10 a 17:30 y tenemos un recorrido donde pasamos diferentes sectores: pediatría, oncología, salas de espera, ciudados intensivos, down, etc. Desde lo más leve hasta lo más duro. Interactuamos con los chicos y con todos los adultos que se crucen por el camino, padres y personal sanitario.
Juantxo: antes de empezar en el hospital hay reuniones previas donde se plantea el recorrido. Hay todo un protocolo antes: se fija un presupuesto, se programa qué día vamos a ir y que horarios vamos a cumplir.
¿No es un voluntariado sino un trabajo rentado?
Jimena: sí, estamos contratados, debemos cumplir un horario y tenemos formaciones obligatorias todos los meses.
Juantxo: No podes pedirle a alguien que tenga su vida y que dos días a la semana vaya al hospital ocho horas. No es caridad, hay solidaridad y mucha entrega pero es un trabajo profesional, somos trabajadores, no llegamos tarde, si cae feriado vamos igual porque el hospital no cierra. Dejamos de ir únicamente para navidad porque van mcuhos actores y deportistas para esas fechas y los chicos tienen demasiada actividad.
Luka: en las formaciones tenemos que aprender de diágnosticos, nombres de enfermedades y consecuencias de los tratamientos. También hay una formación psicológica para tratar el tema del duelo y la pérdida en los que trabajamos en el hospital. Payasospital recibe una subvención del gobierno y donaciones de empresas privadas, con ese dinero pueden contratar a los payasos.
¿Cómo es la relación con el personal del hospital?
Luka: el personal sanitario ya sabe de nuestro trabajo, ya sabe que estamos ahí y puede contar con nosotros. Hay casos en que enfermeras nos llaman para una punción lumbar que es algo muy doloroso, nos llaman para distraer al niño mientras lo pinchan. Nuestra tarea está en coordinación con ellos.
Jimena: O por ejemplo, cuando no quieren comer nos llaman y nos preguntan si podemos hacer algo o casos en que no quieren tomar la medicación o quieren sacarse el aparato que tienen enchufado.
Los médicos los toman en serio...
Juantxo: La mayoría de los médicos nos toman en serio y los jefes de servicio son los que autorizan. Cuando vamos a un hospital es porque están de acuerdo con lo que hacemos. Cada vez hay más estudios que prueban que la risa y el buen humor favorece la aceptación del tratamiento, favorece al estado y el buen pronóstico de los pacientes.
Luka: es un trabajo que demuestra la eficacia cada dia. El médico ve que el niño cambia la actitud o el estado de animo, ve que es bueno y es evidente que es algo útil.
¿Y cómo reaccionan los padres cuando tienen al chico internado y ven que llega un payaso?
Luka: trabajamos mucho con la intuición y ver cómo está el ambiente dentro de la habitación, con un solo vistazo ya sabes como está el padre. Si el está reacio a recibirnos pero ve que el niño se rie y cambia el ánimo el padre lo percibe y cambia. Igual tienes que verlo y ver si cabe entrar o solo un saludito y retirarse.
Juantxo: somos los únicos trabajadores del hospital que pedimos permiso para entrar. Porque las enfermeras simplemente entran al igual que los médicos, nosotros siempre llamamos y pedimos permiso. Los padres piensan que es bueno para sus hijos y aunque no estén de humor nos dejan entrar. Pero también a veces es el niño el que no está de humor y eso es legitimo; entonces no entramos. No somos invasivos.
Jimena: no estamos para imponer, estamos al servicio de lo que pase. A veces son los padres los que esperan que lleguemos. El niño está dormido y son los padres los que nos esperan porque para ellos también es aflojar una situación que es muy dura para ellos. Nosotros no vamos sólo para hacer reír, el objetivo es abrir la puertita de las emociones. Eso puede ser gritar, llorar, enternecer, hay muchos colores.
Martín Fernández Tojo
